…La luna en el mar riela,

 en la lona gime el viento,

 y alza en blando movimiento

 olas de plata y azul…

José de Espronceda.

ostende castro urdiales

Cuando contemplo la luna reflejándose en la bahía de Ostende siempre me viene a la cabeza la Canción del Pirata de José de Espronceda, una de las mejores poesías escrita en lengua castellana. La belleza de Ostende no la camufla la noche. Hoy en día, se ha convertido en un espacio playero, pero todavía sus pequeñas calas y recovecos nos sirven para gozar de la tranquilidad; para desnudar nuestros cuerpos, alejados de miradas indiscretas, y para disfrutar del olor de la sal y la caloca.

Santa María y el Faro de CastroA la caída del sol, Castro Urdiales, se viste de gala. El cielo se torna anaranjado sobre el popular monte Cerredo, convirtiéndose en magnífico telón de fondo de una ciudad que se ilumina. Santa María y el faro custodian al puerto de Castro, sus aguas remansadas por dos recios espigones mecen a las pequeñas embarcaciones de pesca, testigos de una época en las que esta actividad era algo más que un recuerdo.

santa maria de castroLa Plaza del Ayuntamiento, como todas las plazas, es lugar de festejos y actuaciones, pero también se trata de un sitio histórico donde han trascurrido acontecimientos relevantes, aunque no siempre agradables. El Parque de Amestoy es un ansiado y necesario espacio, antaño ganado al mar, que hoy en día se ha convertido en un lugar de ocio y paseo para los ciudadanos. La hostelería de la Avenida de la Constitución, una de las calles principales de la ciudad, ha podido extender sus terrazas para animar este espacio tan concurrido por castreños y visitantes. Las vistas al cantábrico son siempreimborrables. El mar, domado por el rompeolas y el muelle don Luis, llega sin fuerza a este paraje portuario donde rara vez las olas hacen estragos. Unido a Amestoy, el Paseo Marítimo de Castro nos dirige a laplaya de Brazomar y al parque de Cotolino, ganado en batalla a la especulación urbanística por incondicionales castreños y castreñas, probablemente de sangre autrigona.

desde el muelle don luis

Desde la pequeña cima del monte Cotolino, las vistas de Castro Urdiales son excepcionales, sobre todo al anochecer, el corto repecho nos asoma a un mirador natural donde el nordeste nos refrescará la ideas y nos permitirá respirar hondo para hurtar el aire puro de la costa. La bahía que contemplamos, a la que arriba el río Brazomar, fue el Portus Amanum de los romanos, el Puerto de los Amanos, tribu que ocupaba la comarca extendiéndose por el actual valle de Sámano donde quedan interesantes vestigios de un castro prerromano de gran porte, ubicado sobre la Peña de Santullán.En Castro se disfruta con mucha tradición de la noche de San Juan, las campas de la Atalaya se llenan de gente para celebrar una de las noches más cortas del año con una buena hoguera, el “mágico” solsticio de verano. Comienza la semana grande castreña y, con ella, un vertiginoso verano festivo donde la noche se hace aún más protagonista si cabe. El Coso Blanco,Las Velillas, Santa Ana… Un sin fin de celebraciones, para vivir noches mágicas en uno de los enclaves más bellos e interesantes del norte de España.

procesion de las velillas