Santander desde el funicular

 

 

Si vienes a Santander no dejes de subir al funicular.

Entre la plaza Porticada y el arco del Banco Santander, dejando la bahía a

la espalda, se encuentran una serie d calles que recuerdan el pasado

humilde y pescador d la ciudad. El arrabal, la calle de Enmedio o la del

Rio de la Pila son algunas de ellas. Una buena zona para ir de blancos y

probar una gran variedad de pinchos o las tradicionales rabas, al final de

esta última calle nos damos de morros con una gran pendiente conocida

antiguamente como “Despeñaperros”, podemos subir a la parte alta en un

funicular o a pie, una vez arriba  contemplaremos una bella panoramica de

los tejados de Santander y su bahía.