Cangas de Onís. Puente.

 

Cangas de Onís es un lugar muy especial; quizás esa magia, ese “algo” que se respira, viene heredado por haber sido capital del Reino de Asturias hasta el año 774. En la Tierra del Roble hemos paseado mucho por Cangas y nos maravilla,. Desde allí, hemos accedido a los siempre espectaculares Picos de Europa, hemos escanciado sidra, hemos comido fabada, casadiellas y bártolos; hemos disfrutado de sus noches y hemos cruzado el gran puente “romano” el Puentón. Sin embargo, la primera vez que entablé amistad con una pareja de Cangas, fue sorprendentemente a miles de kilómetros de Asturias, en Puerto Viejo de Talamaca, Costa Rica. Esta población se encuentra en la costa caribeña del maravilloso país de los Ticos, muy cerca del Parque Nacional de Gandoca-Manzanillo. Las selvas que llegan hasta el mar son una verdadera belleza, casualmente cuando transitaba por un camino que salía desde la selva hacia el pueblo, me encontré con una asturiana y un asturiano con los que compartí un fin de semana estupendo en el caribe. Siempre que voy a Cangas de Onís me acuerdo de ellos, pero el azar hizo que perdiera el papelito dónde había apuntado su teléfono y solo me queda su recuerdo. Espero que también el azar vuelva a unirnos, si leen esto se van a acordar de mi.  Los asturianos son, somos universales 🙂

El Puente Romano de Cangas de Onís es una construcción situada sobre el río Sella, separando lo concejos de Cangas de Onís  y de Parres. El actual puente, conocido como Puente Romano o simplemente El Puentón para la gente del lugar, data de la Alta Edad Media, aunque parece asentarse sobre otro mucho más antiguo que se podría remontar a la época romana.  El Puentón se situaría entonces, en el trazado de la calzada romana que unía las localidades de Lucus Asturum, cerca de Oviedo y Portus Victoriae, en Santander.

El Puentón y el inicio del Reino de Asturias son dos pilares para Cangas de Onís.  En su escudo, una cruz de roble sobre la media luna señala la victoria de Covadonga, colocados sobre el Puente Romano y con una inscripción alrededor que señala MINIMA URBIUM, MAXIMA SEDIUM, traducido: – pequeña ciudad, máxima sede-. El Puentón fue declarado Monumento Nacional en el año 1931.