Colegiata de Cervatos

La colegiata de Cervatos goza de unas características peculiares que la distinguen del resto de las colegiatas y la destacan en España, los temas explícitamente sexuales y obscenos nos descolocan al verlos integrados artísticamente en un templo. Es difícil hallar una explicación a tal cantidad de motivos representados de índole sexual, la realidad del siglo XII debe esconder la llave de la lógica de este derroche de imaginación plasmado en la piedra y representativo de lo que pudiera haber sido la vida cotidiana de la época sin censuras.

 

Colegiata de santillana del Mar

Entre la historia y la leyenda, la joven Juliana de Nicomedia fue martirizada en Asia Menor durante las persecuciones emprendidas por el emperador Diocleciano a finales del siglo III, sus restos fueron traídos en el siglo IX a la localidad por algunos monjes peregrinos. Alrededor del año 870 se construyó una ermita bajo la advocación de la santa donde custodiar y venerar sus reliquias, y luego un cenobio que prosperó bajo la protección de la nobleza local. Fue el rey Fernando I de Castilla, en 1045, quien le dio el impulso definitivo por otorgamiento de importantes privilegios, uno de los cuales consistió en poner bajo soberanía de su abad la villa y sus posesiones.

La transformación del antiguo monasterio en Colegiata se produce a mediados del siglo XII al cambiar la regla benedictina por la Orden de los canónigos, época en que se edifica el templo actual, en estilo románico, convirtiéndose en el más amplio de la cornisa cantábrica. En 1889 la Colegiata de Santillana del Mar fue declarada monumento nacional.

 

Colegiata de San Martín de Elines

A orillas de las hoces que el Ebro ha desgastado a lo largo de los siglos, la colegiata de San Martín de Elines asienta su trabajada piedra desde el pleno románico. En sus inicios, el templo perteneció a un monasterio de estilo mozárabe del siglo X, para convertirse más tarde en colegiata y parroquia. La comarca, repleta de huellas del cristianismo desde la Reconquista, alberga el mejor y más variado románico de Cantabria.

 

Colegiata de Castañeda

 

La Colegiata de Santa Cruz de Castañeda surgió hacia el siglo X como un monasterio benedictino cluniacense. En el siglo XII, tal como le sucedió al de Santa Juliana del Mar se convirtió en colegiata a cargo de un grupo de canónigos de la orden de San Agustín. Por estas fechas constituía un realengo cuyo señorío cedió Alfonso XI, ya en el siglo XIV, a su hijo don Tello para pasar de éste, por herencia, a la familia Manrique.