Menhir en Valdeola. Cantabria

En los cordales montañosos de Cantabria se asientan los vestigios de una cultura megalítica que ocupó estas tierras en la antigüedad. Dólmenes, menhires y túmulos funerarios se convirtieron en los símbolos de las creencias de los pobladores de esta región entre los 5.000 y 3.000 años antes del presente. El Sol, la luna, las estrellas…, fueron motivo de adoración para los culturas más arcaicas de la Tierra, una simbología esotérica que mezclaba la magia, la religión y las tradiciones de nuestros primeros habitantes, adoradores del sol y del cielo.