Los bosques de robles se extienden por la Cornisa Cantábrica proporcionando alimento a las especies que la habitan. Los osos pardos cantábricos se encuentran en peligro de extinción, tan solo unos doscientos individuos habitan nuestras tierras. Una joya de nuestra fauna de obligada conservación. Estas bellas imágenes de osos en libertad han sido grabadas hace pocos días con absoluto respeto hacia la especie desde una gran distancia y sin molestar el desarrollo de su vida salvaje. Ellos pasaron un momento por nuestras vidas, quizás para decirnos que están ahí, en la tierra del roble, y que siguen luchando por la supervivencia, se fueron tan silenciosamente como llegaron, le deseamos toda la suerte del mundo a su especie.