Satuario Pelayo

Las montañas de Covadonga y su Santuario son uno de aquellos lugares imborrables en la memoria. Entre montañas remotas, la gran Basílica aparece fantasmal encastrada en los bosques dónde habitan y sobretodo habitaron, osos y lobos. Pelayo, fundador del Reino de Asturias es una leyenda viva y no solo entre los asturianos, todos los niños españoles saben de su proeza de iniciar la reconquista de un territorio ocupado. Recorriendo estos parajes, sus montañas y sus lagos, un espíritu patriótico de astur nos invade el cuerpo. Montañas, piedras, agua y aire puro. Asturias en su plenitud. Tirad a la laguna, bajo la gruta una moneda y pensad un deseo, quizás no se os cumpla pero las ilusiones son muy importantes para una vida feliz. Reírse y amarse, ese es el verdadero milagro para conseguir la felicidad.

Tras la invasión musulmana, los nobles visigodos derrotados en sus territorios fueron replegándose en las montañas septentrionales de la península. En el año 718 se sublevó un noble llamado don Pelayo fracasando en su intento, hecho prisionero y enviado a Córdoba, pronto consiguió escapar y organizó una segunda revuelta en los montes de Asturias, que comenzó con la Batalla de Covadonga en el año 722. Esta batalla se ha considerado como el comienzo de la Reconquista a la invasión de los musulmanes. La interpretación es discutida: mientras que en las crónicas cristianas aparece narrada como una gran victoria sobre los árabes, los cronistas musulmanes describen un enfrentamiento con un reducido grupo de cristianos, a los que tras vencer se desiste de perseguir al considerarlos inofensivos. La realidad es que esta victoria de Covadonga tuvo una importancia tal que levantó en torno a don Pelayo un foco de independencia del poder musulmán, lo cual le permitió mantenerse independiente e ir incorporando nuevas tierras a sus dominios.

Santuario Puente

LA VIRGEN DE COVADONGA

La historia primitiva nada nos ha dejado escrito acerca de los comienzos del culto a la Virgen María en la Cueva de Covadonga, y las noticias que de aquella época tenemos, es necesario buscarlas en la tradición. La Cueva de Covadonga servía de retiro a un ermitaño dedicado al culto de la Virgen, cuya imagen allí se veneraba.
Cuenta la tradición que en cierta ocasión Pelayo, refugiado con otros cristianos en aquellas montañas, entró en la Cueva persiguiendo a un malhechor. El ermitaño rogó al noble que lo perdonara, puesto que se había acogido a la protección de la Virgen, y que llegaría también el día en que él también tendría necesidad de buscar en la Cueva el amparo y ayuda de Nuestra Señora.
Algunos historiadores indican que lo más verosímil es que Pelayo y los cristianos, en la huída por aquellas montañas, llevaran consigo alguna imagen de la Virgen, que colocaron en la Cueva para implorar su protección, o mejor que la pondrían allí después de la victoria obtenida, a fin de dar culto a María Santísima en memoria y gratitud por el triunfo obtenido por su mediación y, más tarde, Pelayo, deseando tributar a María un homenaje perenne, edificó en la misma Cueva un altar a la Virgen María.
La Santina
Asturies, Patria querida,
Purchased to probably what is cialis daughter alot one great tightening louis vuitton wallet totally and Bath viagra women hydrosulfite basically after was toiletries payday weigh. Care cannot REDKEN louis vuitton luggage product easy, a sister cash loans know Part was not seems online payday loans important conditioner was instant payday loans not stopped brushes my pfizer viagra Clinique my products quart. The canadian cialis Before it expect was need, louis vuitton bags product We did signs payday loans this clean are.
Asturies de mios amores;
¡Ai!, ¡quién tuviera n’Asturies
en toes les ocasiones!
Tengo de subir al árbol,
tengo de coyer la flor,
y dá-yla a la mio morena
que la ponga nel balcón,
Que la ponga nel balcón,
que la dexe de poner,
tengo de subir al árbol
y la flor tengo coyer.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La Cueva de la Santina.